martes, 21 de julio de 2015

Refugio Poqueira - Mulhacén por el río Mulhacén (3 h - 3 h 30´)


RUTA: Al Mulhacén por el Rio Mulhacén

Refugio Poqueira – Mulhacén por el río Mulhacén (3 h – 3 h 30′)

4.2 Km / 958 m D+

Dificultad en verano: Baja/ Media-Baja


Desde la entrada principal del Refugio Poqueira tomamos el sendero que pasa por la puerta y que está marcado con balizas de color naranja, en dirección NO (hacia la derecha). En tan solo 5 ó 10 minutos nos llevará hasta el Rio Mulhacén. Aquí tenemos dos opciones: Si ascendemos el Valle por la margen izquierda del rio, el camino es algo más pendiente, pero está bien marcado con hitos de piedra, y será más rápido. Si deseamos una subida algo más suave, cruzamos el rio y ascendemos por la vereda de su margen derecha, también marcada con hitos, pero teniendo en cuenta no desviarnos al Oeste y tomar el afluente que converge en el rio Mulhacén, ya que en ese caso nos desviaremos por Loma Pelada y haremos un rodeo innecesario.

Tanto desde la margen izquierda como desde la derecha, llegaremos a los Lagunillos del Majano, y algo más arriba a la Laguna del mismo nombre, donde nace el rio Mulhacén (1h-1h30), desde donde seguiremos ascendiendo hasta alcanzar la pista que atravesaba Sierra Nevada (De Capileira, al Veleta), y la Hoya de la Caldera, formada por un antiguo circo glaciar, donde se sitúan la Laguna y el Vivac de la Caldera (3100 m.).

Lo habitual es tardar unas 2 horas desde el Refugio hasta La Caldera, siendo un recorrido suave, con escasa dificultad. Una vez aquí, divisamos claramente la Oeste del Mulhacén, y el sendero zigzagueante que nos llevará hasta la cumbre, tras 1 h ó 1h30 de subida, con una pendiente considerable. Este es el tramo más duro. No hay que olvidar que en invierno y debido al hielo que se forma en esta pala, puede ser un recorrido peligroso, siendo imprescindible el uso de crampones y piolet, ya que una vez que abandonamos el rio quedamos expuestos a los fuertes vientos que en ocasiones provocan caídas difíciles de detener. Sin embargo, en verano y sin hielo, su dificultad sólo se limita a la fuerte pendiente.

En caso de disfrutar de un día sin viento, es aconsejable realizar la subida acercándose al Collado del Ciervo desde donde podremos contemplar la hermosa vista que nos ofrecen las Nortes del Mulhacén y Alcazaba.

El descenso hasta el Refugio Poqueira por esta misma ruta nos llevará unas dos horas.
 

Hoya del Portillo - Refugio Poqueira (2 - 3 h)


Acceso por la Hoya del Portillo

Hoya del Portillo – Refugio Poqueira (2 – 3 h)

7.7 Km / 526 m D+





Este sendero de acceso al Refugio Poqueira se inicia en la Hoya del Portillo (2.150 m), una zona recreativa a unos 13 km por encima de Capileira. A la Hoya del Portillo podemos acceder perfectamente en turismo siempre y cuando no haya nieve. Es el camino más rápido, suave y corto para llegar al refugio durante el verano.

Este camino es desaconsejable en invierno a no ser que se realice con esquís ya que andaremos muchas horas por encima de la cota de nieve, muy expuestos a los fuertes vientos, y podemos tardar muchas horas en llegar al refugio. Hay que tener en cuenta que durante gran parte del invierno la nieve corta el paso a los vehículos mucho antes de la Hoya del Portillo.

Partimos del aparcamiento de la Hoya del Portillo por el sendero que parte detrás de la caseta del guarda, donde nos encontraremos un cartel que nos marcará el PR que nos traerá al refugio. Cruzaremos un pinar en regular ascenso hasta llegar a un Cortafuegos (30`).

Cruzaremos este cortafuegos y tomaremos una pista que transcurre a través de otro pinar. Seguiremos esa pista hasta que llega un momento en que desaparece en una zona donde antiguamente había una cantera (1h-1h15`). Allí tomaremos un sendero que poco a poco se irá convirtiendo otra vez en pista (desde este punto ya divisaremos a lo lejos el refugio). Por esta pista y en muy suave ascenso iremos ganando altura hasta llegar a un punto en que sale una vereda en descenso hacia la izquierda (2h-2h15´) hacia la pista principal que une el Refugio con el Alto del Chorrillo. Cogeremos la pista hacia la izquierda y en descenso, llegando al refugio en unos 20 minutos. En este último tramo sólo encontraremos un cruce, donde tendremos que tomar la pista que asciende, a la derecha, ya que si tomamos la de la izquierda, vemos que acaba en un corral.

Aunque durante la segunda mitad del recorrido veamos el refugio a nuestra izquierda y a menos altura, es mejor seguir toda la pista, ya que si intentamos atajar perdiendo altura en dirección al refugio tendremos que cruzar varios barrancos y acabaremos tardando más tiempo que por el camino original.

martes, 30 de junio de 2015

PRACTICAR LA MÍSTICA DE LA COMUNIÓN

Practicar la mística de la comunión. ¿Cómo explicarla? Recalco de nuevo esta idea a raíz de la Ordenación de Presbíteros que celebrábamos este sábado. Se comprende sencillamente cuando entendemos que la Esposa-Iglesia está referida al Esposo, que es Cristo. Así, el sacerdote está referido a Cristo que le llama, que le impulsa, y a nadie más. Su referencia a la Iglesia se da a través del Obispo y sus colaboradores, de modo que aprende a ser co-presbítero. En el polo opuesto está la autorreferencialidad, los celos, críticas, rivalidades y toda esa negatividad fruto de la desesperanza y de la falta de fe, propias de quien vive la Iglesia como algo puramente humano, manipulable, y con esquemas de poder.
 
Por tanto decid un fuerte “no” al individualismo y a la autoreferencialidad, es decir, a pensar el sacerdocio como algo propio vuestro, centrados en vosotros mismos, en intereses particulares o caprichos, mirando tan sólo los intereses, los gustos o los derechos. Esto impide vivir la libertad de quien está expropiado, de dejarse llevar por el Señor, y conduce a apropiarse de la pastoral, y es un freno a la evangelización, como sucede cuando huimos de lo diocesano o nos dejamos llevar del pasotismo.
 
Os aseguro que esta experiencia de comunión, sin embargo, hace crecer las vocaciones, las sacerdotales y a la vida consagrada, y todos los carismas, que florecen cuando la Iglesia respira el aire puro de la caridad.
 
Id a las periferias, salid de vosotros mismos Si el Espíritu nos envía “a consolar a los afligidos, a cambiar su abatimiento en cánticos…” (cf Is 61,2), uno no puede replegarse en la propia comunidad o entre sus amigos. La cercanía a los pobres y necesitados nos exige salir de nosotros mismos y acercarnos con creatividad en la vida de oración, en la catequesis, en el Primer Anuncio, etc. No os refugiéis en esas respuestas consabidas que parecen decirlo todo, pero que no responden a las cuestiones que inquietan a la gente. Salid de las rutinas como auténticos apóstoles, pues os esperan las familias, los jóvenes, los pobres y los ricos, los tristes y los vacíos, y reclaman una respuesta en su idioma, lo que les pueda saciar, la novedad de Cristo.
 
 
Mons. D. Rafael Zornoza
+ obispo de Cádiz y Ceuta
 
 

martes, 16 de junio de 2015

La profecía de Sor Lucía: “El enfrentamiento final entre Dios y Satanás es sobre familia y vida”



Dios contra Satanás: la última batalla, “el enfrentamiento final”, será sobre la familia y sobre la vida. La profecía es de sor Lucía dos Santos, la vidente de Fátima de la que el pasado 13 de febrero empezó el proceso de beatificación.

La carta a Lucía

Lo cuenta el cardenal Carlo Caffarra en una entrevista concedida a La Voce di Padre Pio (marzo 2015). El purpurado tuvo el encargo de Juan Pablo II de idear y fundar el Instituto Pontificio para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, del que es hoy profesor emérito.

“Al inicio de este trabajo – explica Caffarra – escribí a sor Lucía de Fátima, a través del obispo, porque directamente no se podía hacer. Inexplicablemente, aunque no esperaba una respuesta, porque le pedía sólo oraciones, me llegó a los pocos días una larguísima carta autógrafa – ahora en los archivos del Instituto”.

En esa carta de Sor Lucía está escrito que el enfrentamiento final entre el Señor y el reino de Satanás será sobre la familia y sobre el matrimonio. “No tenga miedo, añadía, porque quien trabaje por la santidad del matrimonio y de la familia será siempre combatido y odiado de todas formas, porque este es el punto decisivo”.

La columna que sostiene la Creación

La monja de Fátima sostenía que la Virgen ya ha “aplastado” la cabeza a Satanás. “Se advertía – prosigue el purpurado – también hablando con Juan Pablo II, que este era el nudo, porque se tocaba la columna que sostiene la Creación, la verdad sobre la relación entre el hombre y la mujer y entre las generaciones. Si se toca la columna central cae todo el edificio, y esto ahora lo vemos, porque estamos en este momento y lo sabemos”.


martes, 2 de junio de 2015

¿TE UNES A LA CAMPAÑA DE LA VISITACIÓN?



¿Qué es la campaña de la Visitación?



MARIA


El 31 de mayo la Virgen debuta en su papel nuevo, Madre de Dios desde la Anunciación, ahora comienza también a ser Madre de los hombres con la Visitación. Es la aurora de las comunicaciones divinas al mundo por María. La plenitud del día será en Pentecostés, atrayéndonos al Espíritu Santo. La primera santificación, Juan Bautista, saltando de gozo en el seno de su madre, al recibir por María la infusión de la vida divina. Y también la primera comunicación del Espíritu Santo a un alma, Isabel.


Todas las santificaciones, todas las comunicaciones del Espíritu Santo que vengan después, hasta el último día de los tiempos, serán también por María.


LA VISITACION


La Visitación de María a Juan e Isabel no dura unos días. Se prolonga tres meses. Si sólo al entrar en la casa, produjo esa revolución de alegría en la madre y el hijo, ¡qué no haría a lo largo de esos meses! Poco a poco, con inefable cariño maternal, va formando en Juan, con las gracias que le comunica, al futuro Heraldo de Cristo, el Precursor. Si Juan, con su vida y su palabra, será el mayor entre los santos, es porque María, le ha preparado durante tres meses.


NOSOTROS


Hoy, el mundo paganizado necesita de nuevos Precursores, que anuncien con su vida a gentes que no creen más que en la materia, que Cristo volverá al mundo en el momento de la muerte de cada uno, en el instante menos pensado, en el Juicio final. Nuevos precursores que sean «testigos vivientes de lo eterno» (Pio XII), con su vida ejemplar y alegre, limpia de egoísmo. María es quien los prepara en estos meses. Quiere hacerlo en cantidades industriales, fabulosas, pues “mucha es la mies y pocos los operarios” (Lu. 10, 2). Ella, como la Iglesia, de quien es tipo y figura, llora con Jesús en este verano que es invierno para las almas.


Esos Precursores, esos Misioneros del Amor, tienen que copiar el veraneo de la Virgen. Olvidarse, salir de sí para llevar a Jesús a todos. La Virgen no recibe más que para dar. Ha concebido a su Hijo. No puede permanecer encerrada. Sale de Nazaret. Se desplaza presurosa a Judea para llevar a Jesús a los que, sin saberlo, lo esperan y le llaman.


OBJETIVO DE LA CAMPAÑA


Próximo: Que la Virgen se apiade de la juventud, salvándola de la impureza, la vulgaridad, el egoísmo, para que caiga en la cuenta de que “es preciso actuar inmediatamente” (Pablo VI), para que las almas tengan Vida, y la tengan con abundancia.


Remoto: Conquistar para Cristo y la Virgen el verano pagano que nos envuelve en modas, diversiones...


MEDIOS:


Olvido continuo de uno mismo, con el dulce nombre de María siempre en el corazón, que se concreta en:


  • Quedarse con lo peor.
  • No quejarse nunca (calor, sed, comida, cansancio, enfermedad, trabajo, personas que nos rodean...)
  • Triunfar de la pereza, vanidad, inconstancia, en lucha constante contra el ocio veraniego.


DURACION


Desde el 31 de mayo hasta el 7 de octubre, Santa María de la Victoria, Virgen del Rosario.

lunes, 1 de junio de 2015

GRAN ENCUENTRO DIOCESANO PARA EL ENVÍO APOSTÓLICO - 6 de junio - Algeciras


El próximo 6 de junio las Escuelas Diocesanas de la Diócesis de Cádiz y Ceuta se reúnen en un encuentro de final de curso, que se celebrará en el Colegio de los Salesianos de Algeciras.
El encuentro, que estará presidido por el obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza Boy, está dirigido a todos los participantes de la Escuela de Evangelizadores y Escuela de Discipulado, aunque está abierto a todos aquellos que deseen asistir y conocer de cerca estas iniciativas de nueva evangelización que se están desarrollando en la diócesis.
Para esta ocasión, el invitado será el Obispo de San Sebastián, Mons. José Ignacio Munilla, que ofrecerá una conferencia y compartirá la jornada con los asistentes al encuentro.
¿Cómo Inscribirse?
La inscripción deberá formalizarse bien por correo electrónico (secretariapastoral@obispadocadizyceuta.es), o mediante el teléfono 655 607 811 (Adela), indicando: nombre y apellidos, teléfono (preferiblemente móvil), número de asistentes, y parroquia.
Lugar del Encuentro
El encuentro se realizará en el Colegio de los Salesianos de Algeciras
Transporte
Para facilitar la asistencia se pondrán dos autobuses:
1 - Cádiz - San Fernando - Algeciras. Se cogera a las 8:20 en la esquina de Cortefiel - 8:30 Don Pan/Frente al Hospital - 8:40 Frente a la policia local en San Fernando
2- Chiclana - Barbate - Algeciras. Paradas: 8:20: Alameda, Marquesina junto a parking. Chiclana - 9:10 Junto al Ayuntamiento de Barbate
Los asientos se pueden reservar a través del correo y el teléfono de inscripciones

jueves, 28 de mayo de 2015

LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN


 

Todo se arregla mirando a Jesús.

Solamente en el silencio se puede vivir, pero no en el silencio de palabras y de obras…, no; es otra cosa muy difícil de explicar… Es el silencio del que quiere mucho, mucho, y no sabe qué decir, ni qué pensar, ni qué desear, ni qué hacer… Sólo Dios allá adentro, muy calladito…, esperando, esperando, no sé…, es muy bueno el Señor.

Pobre alma que sufres…, ¿buscas descanso? En nada ni nadie lo hallarás… Cállate un poquito, busca un sitio de tu alma, muy oculto, muy silencioso, y en él pon un poco de amor a Jesús…, y ya verás; ni penas ni alegrías turbarán tu paz, y aun la espera se hará dulce… ¡Jesús en tu alma!, ¡qué he de decir yo, pobre criatura! ¿Por qué he de perderme en vanas palabras, que nada pueden decir?

¡Qué pretensión la mía al querer hablarte de Él! Y, sin embargo, la tinta no se me acaba y el papel me parece estrecho y pequeño; fluyen inmensos deseos de llenar el alma de mis hermanos de paz, de amor a Dios, de alegría; de gritar hasta enloquecer, las maravillas que encierra la humilde entrega de todo en sus manos, la dulzura de un amor sin gritos, de un amor que espera; no sé, es mucho lo que deseo, para poderlo explicar.

Todo, todo se arregla mirando a Jesús. Todo, todo se ha de acabar menos eso…, eso que no sé decir…

La Visitación de la Virgen María – Puntos de oración


Podemos aprovechar la hermosa meditación del Papa Francisco el 31 de mayo de 2013, al clausurar su primer mes de mayo como Papa.

“Tres palabras sintetizan la actitud de María: escucha, decisión, acción. Palabras que indican un camino también para nosotros ante lo que nos pide el Señor en la vida. Escucha, decisión, acción.

Escucha. ¿De dónde nace el gesto de María de ir a casa de su pariente Isabel? De una palabra del Ángel de Dios: «También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez...» (Lc 1, 36). María sabe escuchar a Dios. No es un simple «oír» superficial, sino que es la «escucha» hecha de atención, acogida, disponibilidad hacia Dios. No es el modo distraído con el que muchas veces nos ponemos delante del Señor o de los demás: oímos las palabras, pero no escuchamos de verdad. María está atenta a Dios, escucha a Dios.

Pero María escucha también los hechos, es decir, lee los acontecimientos de su vida, está atenta a la realidad concreta y no se detiene en la superficie, sino que va a lo profundo, para captar el significado. Su pariente Isabel, que ya es anciana, espera un hijo: éste es el hecho. Pero María está atenta al significado, lo sabe captar: «Para Dios nada hay imposible» (Lc 1, 37).

Esto vale también en nuestra vida: escucha de Dios que nos habla, y escucha también las realidades cotidianas: atención a las personas, a los hechos, porque el Señor está a la puerta de nuestra vida y llama de muchas formas, pone signos en nuestro camino; nos da la capacidad de verlos. María es la madre de la escucha, escucha atenta de Dios y escucha igualmente atenta a los acontecimientos de la vida.

Decisión. María no vive «deprisa», con angustia, pero, como pone de relieve san Lucas, «meditaba todas estas cosas en su corazón» (Lc 2, 19.51). E incluso en el momento decisivo de la Anunciación del Ángel, Ella pregunta: «¿Cómo será eso?» (Lc 1, 34). Pero no se detiene ni siquiera en el momento de la reflexión; da un paso adelante: decide. No vive deprisa, sino sólo cuando es necesario «va deprisa». María no se deja arrastrar por los acontecimientos, no evita la fatiga de la decisión. Y esto se da tanto en la elección fundamental que cambiará su vida: «Heme aquí, soy la esclava del Señor...» (cf. Lc1, 38), como en las elecciones más cotidianas, pero ricas también de significado. Me viene a la mente el episodio de las bodas de Caná (Jn 2, 1-11): también aquí se ve el realismo, la humanidad, el modo concreto de María, que está atenta a los hechos, a los problemas; ve y comprende la dificultad de los dos jóvenes esposos a quienes falta el vino en la fiesta, reflexiona y sabe que Jesús puede hacer algo, y decide dirigirse al Hijo para que intervenga: «No tienen vino» . Decide.

En la vida es difícil tomar decisiones, a menudo tendemos a postergarlas, a dejar que otros decidan en nuestro lugar, con frecuencia preferimos dejarnos arrastrar por los acontecimientos, seguir la moda del momento; a veces sabemos lo que debemos hacer, pero no tenemos la valentía o nos parece demasiado difícil porque significa ir a contracorriente. María en la Anunciación, en la Visitación, en las bodas de Caná va a contracorriente, María va a contracorriente; se pone a la escucha de Dios, reflexiona y trata de comprender la realidad, y decide abandonarse totalmente a Dios, decide visitar, incluso estando encinta, a la anciana pariente; decide encomendarse al Hijo con insistencia para salvar la alegría de la boda.

Acción. María se puso en camino y «fue de prisa...» (Lc 1, 39). María, a pesar de las dificultades, las críticas recibidas por su decisión de ponerse en camino, no se detiene ante nada. Y parte «deprisa». En la oración, ante Dios que habla, al reflexionar y meditar acerca de los hechos de su vida, María no tiene prisa, no se deja atrapar por el momento, no se deja arrastrar por los acontecimientos. Pero cuando tiene claro lo que Dios le pide, lo que debe hacer, no se detiene, no se demora, sino que va «deprisa». San Ambrosio comenta: «La gracia del Espíritu Santo no comporta lentitud» (Expos. Evang. sec. Lucam, II, 19: PL 15, 1560). La acción de María es una consecuencia de su obediencia a las palabras del Ángel, pero unida a la caridad: acude a Isabel para ponerse a su servicio; y en este salir de su casa, de sí misma, por amor, lleva cuanto tiene de más valioso: a Jesús; lleva al Hijo.

Algunas veces, también nosotros nos detenemos a escuchar, a reflexionar sobre lo que debemos hacer, tal vez tenemos incluso clara la decisión que tenemos que tomar, pero no damos el paso a la acción. Sobre todo no nos ponemos en juego nosotros mismos moviéndonos «de prisa» hacia los demás para llevarles nuestra ayuda, nuestra comprensión, nuestra caridad; para llevar también nosotros, como María, lo que tenemos de más valioso y que hemos recibido, Jesús y su Evangelio, con la palabra y sobre todo con el testimonio concreto de nuestro obrar.

María, la mujer de la escucha, de la decisión, de la acción.

María, mujer de la escucha, haz que se abran nuestros oídos; que sepamos escuchar la Palabra de tu Hijo Jesús entre las miles de palabras de este mundo; haz que sepamos escuchar la realidad en la que vivimos, a cada persona que encontramos, especialmente a quien es pobre, necesitado, tiene dificultades.

María, mujer de la decisión, ilumina nuestra mente y nuestro corazón, para que sepamos obedecer a la Palabra de tu Hijo Jesús sin vacilaciones; danos la valentía de la decisión, de no dejarnos arrastrar para que otros orienten nuestra vida.

María, mujer de la acción, haz que nuestras manos y nuestros pies se muevan «deprisa» hacia los demás, para llevar la caridad y el amor de tu Hijo Jesús, para llevar, como tú, la luz del Evangelio al mundo. Amén”.

 

¿Qué es la campaña de la Visitación?


MARIA

El 31 de mayo la Virgen debuta en su papel nuevo, Madre de Dios desde la Anunciación, ahora comienza también a ser Madre de los hombres con la Visitación. Es la aurora de las comunicaciones divinas al mundo por María. La plenitud del día será en Pentecostés, atrayéndonos al Espíritu Santo. La primera santificación, Juan Bautista, saltando de gozo en el seno de su madre, al recibir por María la infusión de la vida divina. Y también la primera comunicación del Espíritu Santo a un alma, Isabel.

Todas las santificaciones, todas las comunicaciones del Espíritu Santo que vengan después, hasta el último día de los tiempos, serán también por María.

LA VISITACION

La Visitación de María a Juan e Isabel no dura unos días. Se prolonga tres meses. Si sólo al entrar en la casa, produjo esa revolución de alegría en la madre y el hijo, ¡qué no haría a lo largo de esos meses! Poco a poco, con inefable cariño maternal, va formando en Juan, con las gracias que le comunica, al futuro Heraldo de Cristo, el Precursor. Si Juan, con su vida y su palabra, será el mayor entre los santos, es porque María, le ha preparado durante tres meses.

NOSOTROS

Hoy, el mundo paganizado necesita de nuevos Precursores, que anuncien con su vida a gentes que no creen más que en la materia, que Cristo volverá al mundo en el momento de la muerte de cada uno, en el instante menos pensado, en el Juicio final. Nuevos precursores que sean «testigos vivientes de lo eterno» (Pio XII), con su vida ejemplar y alegre, limpia de egoísmo. María es quien los prepara en estos meses. Quiere hacerlo en cantidades industriales, fabulosas, pues “mucha es la mies y pocos los operarios” (Lu. 10, 2). Ella, como la Iglesia, de quien es tipo y figura, llora con Jesús en este verano que es invierno para las almas.

Esos Precursores, esos Misioneros del Amor, tienen que copiar el veraneo de la Virgen. Olvidarse, salir de sí para llevar a Jesús a todos. La Virgen no recibe más que para dar. Ha concebido a su Hijo. No puede permanecer encerrada. Sale de Nazaret. Se desplaza presurosa a Judea para llevar a Jesús a los que, sin saberlo, lo esperan y le llaman.

OBJETIVO DE LA CAMPAÑA

Próximo: Que la Virgen se apiade de la juventud, salvándola de la impureza, la vulgaridad, el egoísmo, para que caiga en la cuenta de que “es preciso actuar inmediatamente” (Pablo VI), para que las almas tengan Vida, y la tengan con abundancia.

Remoto: Conquistar para Cristo y la Virgen el verano pagano que nos envuelve en modas, diversiones...

MEDIOS:

Olvido continuo de uno mismo, con el dulce nombre de María siempre en el corazón, que se concreta en:

  • Quedarse con lo peor.
  • No quejarse nunca (calor, sed, comida, cansancio, enfermedad, trabajo, personas que nos rodean...)
  • Triunfar de la pereza, vanidad, inconstancia, en lucha constante contra el ocio veraniego.

DURACION

Desde el 31 de mayo hasta el 7 de octubre, Santa María de la Victoria, Virgen del Rosario.